Todas las advertencias que se dan van destinadas a que no se impida el despliegue
del airbag y para evitar daños graves directos por proyección durante su apertura.
El airbag está pensado para completar la acción del cinturón de
seguridad; el airbag y el cinturón de seguridad constituyen unos elementos
indisociables del mismo sistema de protección. Por ello, es imperativo llevar
siempre puesto el cinturón de seguridad; el no llevar el cinturón de seguridad
expone a los ocupantes a mayores lesiones en caso de accidente y puede igualmente
agravar los riesgos de lesiones en la superficie de la piel que son inherentes
al despliegue del propio airbag.